Powered By Blogger

27 de octubre de 2011

ES ATACADO POR SU LIDERAZGO, JUAN HUBIERES, O FARSANTE.....

Juan Hubieres: una reflexión

Por Venecia Joaquín

A mi juicio, las acciones de ciudadanos de la talla del padre Rogelio de la  Cruz, el Dr. Cruz Jiminian y del sindicalista Juan Hubieres, son tan valiosos, que serenan mi espíritu. Mueven a la  reflexión.  Indican que los pobres e indefensos no están solo.

Tienen dolientes. Elevan sus voces para defender sus derechos y le ayudan a  cubrir necesidades. Me emociona recordar como lo apoyan en obras sociales como servicios de salud y medicina, construir viviendas baratas y hasta  arriesgan sus vidas para estar a su lado en momento difíciles frente a poderosos. Como humano, pueden cometer errores, pero sus intensiones son dignas de imitarse.

 Siento una profunda admiración y respeto por personalidades como ellos. Saben poner el dedo en la llaga, en el pus social que debe extirparse. Hay gobiernos que no les agrada que destaquen sus males ni siquiera en el momento que  lo corrigen. Por eso buscan la forma de restarle meritos o aplastarlos. En una sociedad  donde descuidan elevar el nivel de vida de los pobres, hacen falta líderes que recuerden principios cristianos y los derechos del individuo.

Juan Hubieres, lo hace con frecuencia. Me encanta. Es una figura emblemática. Siempre luchando en pro de los pobres. De frágil figura, con su barba y pelo cubierto de canas, este hombre de vestir sencillo y hablar pausado, es de probado coraje y honestidad. Penetra en el corazón de la gente de mente despejada.  Son muchos los que al igual que el han logrado escalar alta posiciones políticas, económicas y sociales, pero se han vueltos conservadores y se dedican  a disfrutar de las mieles del poder. Hubieres se mantiene en su hábitat, dedicado a causas nobles.

 Con frecuencia es juzgado,  reprochado, envidiado, pero en lo más intimo, admirado y querido. Su popularidad y credibilidad ha ido en aumento. De ser un dirigente sindical fue seleccionado Diputado de la Republica. Sus éxitos no han cambiado su esencia. Donde  necesitan la atención de las autoridades para reclamar derechos, su figura carismática se hace presente.
Cumple su rol de sindicalista sin descuidar su función como legislador ni su compromiso con la sociedad. Los fines de semanas mientras muchos funcionarios y legisladores se retiran a sus villas a descansar, disfrutar o atender  negocios personales,  Hubieres esta  en el terreno, en la práctica, cae pero se levanta, comete errores pero rectifica, apoyando reclamos que considera justos, arriesgando su vida, como sucedió recientemente. Fue herido por “agentes del orden” cuando intentaba evitar el desalojo de 72 familias de unos terrenos.

 Reconozco que hombres como Hubieres quitan la paz a las autoridades. Les recuerda la existencia de los pobres y desvalidos del país. De ahí que no  me sorprende que  traten de tergiversar sus acciones para restarle meritos.

 Los envidiosos, por su lado,  buscan desprestigiarlo  en su afán de apropiarse de su lugar, talento y logros mientras sus colegas aprovechan para satanizarlo y justificar su inactividad. Ojala las autoridades al menos respeten su integridad física. Pido a Dios que  Hubieres resista.  Que nunca pierda  fuerza ni se deje arrastrar por grupos de poder a los balcones desde donde se dedican a mirar con indiferencia  a los  más infelices.