A LA PROFESORA BUSE, A UN MES DE SU PARTIDA
Por
Joris Frank Vassallo
Hostos, Duarte.-
El pasado dos de abril se convirtió en un dia fatídico para el sector educativo a nivel regional, en especial en la comunidad hostense, por la irreparable pérdida de la maestra Nilda Rosa
Almonte, Buse, quien desempeño la función de educadora por mas de cuatro décadas, dando sus inicios en el sector publico en ese municipio, empero , continuando su impronta en el area privada en Santo Domingo.
Almonte, Buse, quien desempeño la función de educadora por mas de cuatro décadas, dando sus inicios en el sector publico en ese municipio, empero , continuando su impronta en el area privada en Santo Domingo.
Su grandeza no solo se puede limitar a sus destrezas pedagógicas, sino a su labor humanitaria y sus incmoesantes esfuerzos en estimular a mas de cinco generaciones de hombres y mujeres en que trillen el camino de la capacitación, el trabajo y la honradez.
Recuerdo, como si estuviese inmovilizado en el tiempo, cuando escribía su frase que le inmortalizó : tu vida es un surco abierto, tu siembras lo que quieras consechar.
Fue la inspiradora para que generaciones completas se interesaran por el fortalecimiento de acciones encaminadas a sostener la labor docente, los huertos escolares, vincular la escuelas con los problemas forestales. Su labor se extendió en otros ordenes, siendo el mentol para que nuestra sociedad se desarrollara de manera integra.
Hoy es un escenario opuesto, lejos de entrar consideraciones obtusas, cómo en una sociedad como la hostense logro parir en sus propias entrañas toda una constelación de seres humanos que se entregaron de manera desinteresada al servicio educativo, entregando parte de su juventud a esa labor, devengando en ese entonces un profesor, un salario que no le permitia con dignidad, sin embargo no escatimaron esfuerzos en convertir nuestra escuela en un ejemplo para presentes y futuras generaciones?.
El deterioro de nuestra sociedad es tan enraizado fruto de los cambio culturales, socio económicos que han matizado las manifestaciones de los individuos en su apego a su ambiciones propias, a la búsqueda de riquezas a espalda de los acontecimientos sociales y éticos que esto implique, entre otras, el poder para recibir canonjías, sin dudas nos han apartado de los valores reales que fortalecen al hombre. Producto de esta situación no nos ha causado extrañeza que la comunidad hostense que no tiene la categoría de sociedad organizada, integradora, participativa, solidaria y que recuerde las luces de la profesora Nilda Rosa Almonte, Buse, al extremo, que el propio sector educativo no haya declarado días de luto ante el fallecimiento de tan insigne maestra de maestro, donde su hoja de servicio la catapultan como una auténtica MAESTRA.
Procreadora de cinco hijos de excepciones por innúmeras razones, los cuales han trillado el camino de la capacitación, del fortalecimiento del vinculo familiar, donde la honradez en sus diferentes quehaceres, es sin dudas, es uno de los mayores legados que ha dejado esta ilustre dama, paradigma de moralidad de nuestro pueblo. En relación a los que fuimos sus discípulos, me permito expresarle a sus deudos que su vida fecunda u obra en esta tierra de Dios no fue en vano, porque todos los hombres y mujeres agradecidos que han asimilado en su momento en su corazón, lo significativo que tuvo en una etapa de su vida educativa el tener como maestra este ser humano excepcional, la cual será bendecida por la gracia divina, la cual estará siempre entre nosotros….. Adios querida profesora Buse.

