DE LA NORMATIVA 64-00 Y SENTENCIAS CONDENATORIAS
Por
Reynaldo Hernandez Rosa
Castillo, Duarte.-
Pese a lo completa de la normativa 64-00 sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales, el fiasco en la aplicación a través de las taras que como funcionarios tenemos, evidencia el por qué de la alta percepción del común de los ciudadanos sobre el pobre desempeño de éstos.
La ley que tiene por objeto establecer las normas para la conservación, protección, mejoramiento y restauración del medio ambiente y los recursos naturales, asegurando su uso sostenible, ha caído en un vacio escatológico, dado la desidia, apatía y connivencia de las festivas autoridades del Ministerio Medio Ambiente.
La normativa en su articulo 3 establece que los recursos naturales y el medio ambiente son patrimonio común de la nación y un elemento esencial para el desarrollo sostenible del país, empero, las devastaciones a estos de parte de empresas y desaprensivos ante la mirada de funcionarios, están llevando a la isla a un desierto.
A juicio de las festivas autoridades de Medio Ambiente, en voz del Procurador para la Defensa de Medio Ambiente y Recursos Naturales, el cual se jacta de revelar la cantidad de expedientes , unos seis mil cuatrocientos veinticinco, 6, 425, por violación a la Ley 64-00, empero, de los cuales solo doscientos cincuenta y cuatro, 254, fueron apoderados a los tribunales durante lo que va de su gestión.
Sin embargo, lo mas relevante es, que de todos, se evidencia la complicidad, connivencia con el axial corrupto que depreda, extrae y socava todos nuestros recursos naturales, entre estos, ríos, lagunas, áreas protegidas, etc.
La incursión ilegal en áreas protegidas asi como la alteración y daños a parques como Los Haitises, Lago Enriquillo, en su mayoría por empresarios, no obstante, éstos, los funcionarios de Medio Ambiente lo atribuyen a los cultivos ilegales de campesinos en la siembra de rubros. Circense salida.
A pesar de que la normativa 64-00 en su articulo 15 pondera dentro de los objetivos de esta ley, la prevención, regulación y control de cualquiera de las causas o actividades que causen deterioro del medio ambiente, contaminación de los ecosistemas y la degradación, alteración y destrucción del patrimonio natural y cultural, en el ultimo lustro, lo que se observa es una creciente arrabalización en todo el país en dicha materia.
Todo esto, en medio de un desorden entronizado, donde las empresas que extraen material de los ríos, en complicidad con todas estas larvas de mal agüero, han socavado los afluentes, haciendo un daño irreversible tanto al ecosistema como a residentes en las zonas cercanas a estos.
Acaso lo que viene haciendo la “”filántropica”” Barrick Gold con los afluentes en la zona, bajo el silente manto de gavilla periodísticas y altos funcionarios incluyendo a las taras legislativas, es digno de pergamino de reconocimiento. No dudemos que los “”honorables”” regidores junto al “”pundoroso”” alcalde de Cotuí le concedan esa distinción.
Con publicitadas jornadas ridículas de reforestación, donde se usa mas el figureo de sus circenses autoridades, cuando, lo vital es la prevención.
Afirman los figureros de Medio Ambiente que han focalizados extensas jornadas de reforestación en las cuencas hidrográficas y en áreas vulnerables.
No obstante, todos los recursos, millonarios, del Ministerio de Medio Ambiente, hoy no se observa hechos que demuestren el papel de los funcionarios, cuando la normativa le da la base para corregir todos los entuertos que evidencia la degradación del ecosistema.
Con sólo ocho sentencias condenatorias en cinco años , todas cuestionadas, ponen en evidencia el pobre desempeño de las festivas autoridades de Medio Ambiente, donde solo en una nación bananera, dirigida por carpantas de mal agüero se pueden dar casos tan absurdos y denigrantes como los del caso en cuestión.

