Salami y jamón con desechos de aves.
Por Venecia Joaquín
Están arriesgando la salud de la población. Basta analizar el salami y el jamón que se consume diariamente. La materia prima que algunas empresas embutidoras utilizan en su elaboración, son desechos de aves importados.
Están afectando negativamente la calidad del producto, la salud del consumidor, el sector agropecuario. Los porcicultores, están quebrando.
Sabemos que el jamón de calidad es preparado con el pernil del cerdo, la pierna trasera. El salami lo hacen con masa de bovino, vaca, toro, becerros u otros ingredientes opcionales. Tenemos muchas granjas de cerdos, especialmente en la región del Cibao.
Cualquiera diría que sus propietarios tienen un gran mercado, que son ricos, poderosos. No es así. Van rumbo a la quiebra.
Hay quienes desde hace varios años, están importando básicamente de los EU, despojos de aves, la parte no comestible, esto es, huesos, esqueletos, tripas y hasta heces fecales. Cuando llegan estos desechos, los ponen en una caldera, trituran, muelen y elaboran un subproducto que esta sustituyendo la carne de cerdo y res, en los embutidos. No es apto para el consumo humano. No alimenta. Influye en el auge de la desnutrición y enfermedades.
En los últimos cinco años han importado 141 millones de libras de esta porquería. Ya el pueblo la ha consumido en salami y jamón. ¡Que barbaridad!!.
De ahí que las granjas , han dejado de vender millones de libras de estos animales. Le han robado el mercado y han puesto en peligro la salud de la gente. Por esos motivos, la Asociación de Granjas de Cerdos, cansada de quejarse por esta injusticia y de llenar trámites burocráticos apelando a los organismos correspondientes, decidió denunciar la situación públicamente.
Es obvio que algunas empresas embutidoras son responsables de este desastre. En su afán de ganar mas dinero, prefieren importar estos desechos que le salen mas barato, sin pensar en como afecta los demás. Se apoyan en el Tratado de Libre Comercio, DR-CAFTA y permisos firmados por los ministerios de Agricultura e Industria y Comercio, los cuales le facilitan la operación. ¿Quién cuida al pueblo? Los dueños de granjas han logrado ponerlas en condiciones de competir con la de EU, la misma genética e instalaciones, pero ahora la competencia es con desechos.
Eso es cruel. Se han quejado en la Oficina de Defensa al Consumidor. Quieren que actúe contra esta estafa y ayuden a descubrir la mafia que opera en la misma. No le han puesto la atención requerida.
Por otro lado, las embutidoras que no usan desechos, no pueden competir con los precios de las que lo utilizan. Si el gobierno permanece indiferente, deben entrar “al juego” para subsistir o cerrar. No más opción. Eso no es justo.
Urge que pongan atención a las denuncias de la Asociación de Granjas.
Urge controlar la calidad de los embutidos. Si es necesario, revisar y cambiar el Tratado de Libre Comercio, a fin de frenar la entrada de desechos de aves. Procede actuar con energía contra los que abusan del pueblo. Castigar los empresarios deshonestos y sus cómplices, quienes sin importarle las consecuencias, ponen a comer basura al pueblo, lo engañan, para llenarse los bolsillos de dinero. Oh, Dios.

