Powered By Blogger

6 de julio de 2011

ESTADISTICAS DNCD Y POLICIA........HARTO PREOCUPANTES

                   LAS  ESTADISTICAS POLICIALES  Y  DNCD……


                  Por
                  Reynaldo Hernández Rosa

                  San Francisco de Macorís.-
                 Si partimos  de las  cifras  que  a  diario,  semanal  o mensualmente  arrojan  los  organismos que  persiguen  las  infracciones  en materia  de  drogas, homicidios y  asesinatos,  sin dudas, concluiremos  que  estamos  inmersos ante  un Estado  cuasi  de indefensión  en  materia  criminal.
                
                  Las  estadísticas,  ciertas  o no,  que  transcriben los  medios  de  comunicación de los informes  de la  Dirección  Nacional  de Control  de Drogas, DNCD,  así  como  de la  Policía Nacional  y  los  inoperantes departamentos  de  ¨¨inteligencia¨¨ de las Fuerzas Armadas,  obligan  a  sacar  varias  lecturas,  dado  los números  que  de apresamientos,  sometimientos, decomisos,  quema de estupefacientes, bienes  incautados, etc,  todos,  reseñados  de manera  festiva  por  plumíferos  del  axial  corporativo  del  periodismo rancio y  añoso que dan  cobertura  a  esas ¨¨fuentes¨¨ noticiosas.

                  La  DNCD que  a diario  informa  de  las  decenas  de  apresados,  todos  con ¨¨sustancias  controladas¨¨,  al  igual,   sus  reportes  semanales, donde  ¨¨cientos¨¨  son investigados  en  todo  el pais, ¨¨en operativos, luego  de labores  de inteligencia¨¨,  invitan  al común  de los  dominicanos  a pensar  seriamente,  si  son  ciertos los datos, en el  derrotero  en que  se  enrumba  la  nación  en materia  de narcotráfico, lavado de activos, sicariato y corruptela  de  uniformados.

                  En  tanto, la  Policía  Nacional,  con  iguales  vocingleros y  soplapotes  en  los medios escritos y programas de  rábulas  verborreicas,  dan como  válidos  todas las notas  insulsas, donde  los  intercambios  de disparos nunca  alcanza  a  miembros  de  la  uniformada, pese  a  ¨¨que hubo refriega de ambos lados, persecución, armas  largas y  alto  calibre¨¨, empero, los  acribillados  son los  ¨¨delincuentes¨¨.

                 Este  escenario  intuye  a que nos  bifurquemos  en cuanto  a los  datos  que  nos  bombardean  a  través  de  los  ¨¨asalariados¨¨  añosos, fósiles, que  del  periodismo  han  logrado  todo un filón  para  ellos y  familiares, en  el  entendido  que  estamos  ante  lo que hace año escribí,  la   llegada  de la  MEXICANIZACION.

                 Esto,  en relación  a  la  vorágine  delictiva  que  observa  el  país  fruto del  negocio  de las  drogas, hoy,  silenciado , cuando  son  altos  oficiales  de los  organismos castrenses  y policiales  los involucrados  en  actos  criminales, lo que  da  fuerza  a lo externado  recientemente  por  el ex  secretario de las Fuerzas  Armadas, Ramiro Matos,  cuando  revelaba  que ¨¨se debería  investigar  a  la  alta  oficialidad¨¨ dado  las fortunas  que  exhiben  y bienes  que  ostentan.

                   Ahora bien,  otro  escenario  seria la del   ¨¨bulto¨¨,  es  decir, magnificar    los casos  de  narcotráfico, lavado,  sicariato, etc, para  la búsqueda  de  protagonismo ante  organismos  extranjeros, para obtener  el ¨¨visto bueno¨¨  de  entidades  como  la  DEA,  Departamento de Estado,  FBI, INTERPOL, etc.

                   Empero,  el dato  más  curioso  y  que  no se reseña por  los  embadurnadores  de  cuartillas   de los medios  de comunicación, es sin dudas,  el seguimiento  a los  crímenes  a  oficiales  adscritos  a  organismos  de  persecución, tanto  en  drogas, lavado, extradiciones, fronteras, aeropuertos,trata de  personas, asi como  viajes  ilegales, entre  otros, hechos  que sí reportan  departamentos  diplomáticos a sus  respectivos paises.

               Por qué  no se destacan  en los medios  de prensa  los bienes  de  la joven  oficialidad,  los  negocios: dialers,  fincas,  gasolineras,  franquicias, discotecas, al  igual  como  se reseñan  de  politicos, legisladores, sindicalistas,  entre otras bostas  de nuestro hoy oblicua sociedad. ¿ Por  qué?…… Ahí no llegan  los  aventajados  periodistas de las  fuentes  policiales y  castrenses.