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11 de abril de 2013

PEDRO CORPORAN, DIRECTOR DE IDECOOP ENVIA ESTA OPINION......


 

 

PERIODISMO CRÍTICO

 

 

 

El concepto crítica se elevó a la cúspide de la ciencia y la filosofía con la conspicua obra del saber humano “Crítica de la Razón Pura” del célebre filósofo prusiano Inmanuel Kant, publicada en 1781.

 

La misión de analizar la estatura de esta obra requiere rigor científico propio de seres humanos consagrados al quehacer científico-filosófico, no así para entender con apego a razonamiento lógico de mediana cultura el respeto conceptual, académico e intelectual con que debemos tratar el concepto crítica en el ejercicio de los conocimientos.

 

Dictámen de la sapiencia de Inmanuel Kant, la crítica habría que considerarla como ejercicio de pensamiento que busca rigurosamente la verdad y la razón.

 

Así como el apellido evoca un árbol genealógico que señala orígenes genéticos, culturales y de otras tipologías en el ámbito terminológico de ese sofisma que llaman raza, el concepto crítica como parte de la nomenclatura conceptual de cualquier tema, obliga a ejercicio humano de aproximación a lógica, conocimiento, ciencia, verdad, razón, derecho y leyes existenciales universales del hombre y la sociedad.

 

Utilizar el término Crítica con vaguedad, constituye una afrenta intelectual que ofende el legado de grandes sabios como Inmanuel Kant. Definitivamente el concepto crítica es una categoría académica volando hacia la más alta racionalidad de la conciencia humana del que ejerce un campo determinado del saber.

 

Merced al legado intelecto-filosófico de Inmanuel Kant, muchos campos del conocimiento se elevan a grados casi científicos y adoptan misiones académicas, sociales, culturales e intelectuales de grandes vuelos, al ser hibridados con el concepto crítica sea presupuesto o antepuesto. Así podemos hablar de Pensamiento Crítico, Periodismo Crítico, etc.

 

Constriñéndonos al ejercicio del periodismo, al espacio académico-social de la República Dominicana y al mundillo profesional del periodista Marino Zapete, desciende de los cielos el concepto crítica para arrastrarse en el panfletarismo más vulgar, en una especie de concepción de la aberración, una ideología del simplismo, una degradación conceptual, una muerte terminológica con la autoproclamación que repite como un clichet ante la sociedad dominicana este depredador de honras y dignidades: Yo practico un periodismo crítico.

 

Como periodista que también soy, si me merece gran respeto el concepto Periodismo, el de Crítica me hace inclinar reverente, en acto de genuflexión académica, en culto a su estatura conceptual que incita a la meditación y obliga a la investigación meticulosa de los episodios que afectan la vida de la sociedad, para que el juicio del hombre forje conciencia sabia. Crítica sería el apellido que acompañando el nombre de esta digna profesión la gradúa de  periodismo cultural, educativo, académico, intelectual, literario, económico, científico, filosófico, etc.

 

Barrunto que el señor Marino Zapete no ha meditado sobre una posible definición conceptual aproximada de lo que pudiera llamarse Periodismo Crítico que exigiría mínimamente, la adopción de una metodología analítica y un sistema coherente de ideas y pensamientos, ejercidos desde un impertérrito estado de inteligencia emocional para poder alcanzar la dimensión doctrinal representada en el siguiente pensamiento: La verdad es la razón liberada de la pasión.

 

¡Qué microscopía! Sentarse a liberar el pensamiento improvisado, de cobarde monologuismo,  propagandismo panfletario, resentimiento pasional, copismo servilista, abuso y soberbia, dice el periodista Marino Zapete que se llama Periodismo Crítico, absurdo que generó su sometimiento judicial por injuria y difamación contra este humilde ejecutor público. ¡Esperemos estoicamente!

 

PEDRO CORPORAN