DE SOFLAMERIA DE CONTRATISTAS CONGRESUALES……
Castillo, Duarte.-
Castillo, Duarte.-
Salen al ruedo público los sacrificados legisladores de nuestra provincia con la panacea de que se dará inicio a grandes infraestructuras deportivas, según ellos, reclamadas por sectores de la región, cuando sólo es una de las ventajosas maniobras de engrosar sus cuentas bancarias o satisfacer apetencias de allegados, familiares y alcahuetes. Los deportistas de los municipios llevan años que no ven a los abnegados congresistas visitar las instalaciones propias del músculo y la mente, empero, ahora con la complicidad de las taras periodísticas anuncian del levantamiento de las mismas.
Nuestro católico senador, Amilcar Romero, un devoto y entregado a los pedidos de las sotanas en la zona, pese a que fue ministro de Agricultura, no se conoce una sola iniciativa en su improductiva gestión como legislador en favor de los ignaros parceleros, agricultores y campesinos que sufragaron para que éste sólo beneficiara a élites y carpantas del estercolero socio/ político de San Francisco de Macorís, viene ahora con la solución a la problemática deportiva: la construcción de la Arena del Nordeste. Albricias, albricias….
El millonario empresario de los fertilizantes y miembro de la cúpula de la Universidad Nordestana, del cual los residentes de las poblaciones no conocen acciones algunas, de seguro compelido a su filantropía destinará de sus recursos para tal obra….
En tanto, el aventajado diputado por el Bajo Yuna, de iniciativas incógnitas para los hombres que trabajan la tierra y que le dieron el voto, hoy defraudados, revela que habrá una inversión millonaria para la terminación del polideportivo del municipio de Castillo, al parecer, el axial congresual está sumido en la urgente tarea de ¨¨auxiliar¨¨ a los deportistas de la población, cosa que no han hecho cuando se le solicita utilería para las prácticas de las disciplinas.
Con el afán “altruista” de nuestros congresistas, avalado por las marionetas del periodismo local, sin dudas, ponen en evidencia que deberían ser canonizados por la Santa Iglesia Católica, que de seguro, estará complacida por los aportes de éstos devotos de nueva catadura. Reynaldo Hernandez Rosa
